Hoy es el primer dia de trabajo de mi hija mayor, es su primer trabajo en sus 18 anos y en Estados Unidos. A veces como madre , siento deseos de poder escoger por ella donde va a trabajar o inclusive hasta que deberia ponerse de ropa para esas ocasiones.
Como mujer latina, mis padres me inculcaron siempre que no importa el tipo de trabajo que se haga, siempre el primer dia debemos de dar una buena impresion. Ummm!, que lejos estaban mis padres de este momento.
Mi hija se preparo para este primer dia, claro como es para trabajar en un restaurante requisito indispensable segun ella los dichosos zapatos con suela de hule. Genial! a 20 minutos de su hora de entrada, hay estaba yo con ella , buscando en las tiendas mas cercanas sus zapatos.
Claro, a diferencia de otras ocasiones esta vez el trato fue yo prestarle el dinero para que se comprara sus zapatos y ella al recibir su primer salario pues debe pagarme. Esto ultimo porque debemos ensenarle a los hijos a administrar el dinero y a tener responsabilidades y porque mi esposo es el dueno de la tarjeta de credito y como ciudadano americano es algo muy normal en este pais. Hacer este tipo de negociaciones con los hijos.
Nosotras las latinas tendemos mas dar a los hijos hasta lo que no tenemos y cumplimos sus caprichos sin hacerles ver que todo tiene un valor. (al menos asi somos la mayoria de mujeres en mi pais).
El peliculon que se me vino, porque claro es su dinero y empezo a ponerle "pero" a los precios, que unos por muy caros, que los otro por super super caros, al fin impaciente le pregunto -Hija, dime que zapatos buscas?- Respuesta unos baratos!
Las madres a veces tenemos que ponernos claras y le recorde a mi hija que ella para sus actividades sociales esta dispuesta a gastar mas de la cantidad del precio que debia pagar por sus zapatos, a lo que entro en razon y por fin a 5 minutos de su hora de entrada, ahi estaba poniendose sus primer par de zapatos de trabajo. No de marca, no de lujo. Oleee! la sorpresa para mi, cuando la observe en la puerta del restaurante y despues de despedirse, se vuelve para prepararse para entrar, ahi iba mi preciosa y dulce hija con sus zapatos nuevos hacia su nuevo trabajo y Dios mio! con los pantalones viejos vaqueros con huecos en las bolsas. Great!
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